Los propietarios planteaban la reforma y rehabilitación de esta casa tradicional bearnesa, con lagar adosado, en alojamiento rural.

Todo ello manteniendo el carácter propio de la construcción tradicional del Béarn: muros realizados con piedra y cubierta de teja plana a cuatro aguas con estructura interior de madera. Otro rasgo distintivo de la zona es la ausencia generalizada de aberturas hacia el oeste, de donde proceden los vientos fríos y húmedos del Atlántico.

El proyecto plantea el vaciado interior de ambos edificios, con alturas libres insuficientes, y la reposición de los forjados con estructura de madera. La casa aloja el acceso principal, la cocina y tres suites (las dos superiores con altillo) organizados en torno a un núcleo central con estructura de madera que integra las escaleras y los baños de las tres suites. La fachada oeste de la casa se perfora a conveniencia para permitir la iluminación de los diferentes espacios.

A través de la cocina se accede al lagar, ahora convertido en sala de estar y comedor, con una gran abertura con vistas hacia el sur y otra en el muro opuesto de salida a la terraza, junto a la que se plantea en una fase posterior la construcción de una piscina.

EVALUACIÓN ESTRUCTURAL, ANTEPROYECTO DE ARQUITECTURA E INTERIORISMO
195 M2
2011, ANTEPROYECTO
SAIZVERDOUX